¿Juventud eterna?

Durante toda mi adolescencia me sentí desconforme con el hecho de "crecer". Cada vez que cumplía años el nuevo número no me gustaba y al final, cuando más o menos me sentía acorde con esa edad, aparecía otro número que me hacía sentir "que yo no llegaba a esas características". "¿Diesciocho años? Yo no puedo tener diesciocho años, si todavía no estoy segura qué quiero ser, no estoy por irme de mi casa, ni tengo auto."

Hoy, a los veinte (muy cerca de los veintiuno) puedo decir que estoy conforme con mi edad y con lo que voy creciendo. Y que eso de que la mejor edad va desde los quince a los diesciocho es la excusa perfecta para justificar su inmadurez a la hora de faltar a las responsabilidades: "No estudié porque me tengo que divertir ¿sino cuándo?", "dejé el colegio, cuando sea más grande lo termino", "salgo a la noche ahora, porque de más grande no voy a poder".

Siento que la mejor edad está por venir. Esa edad en la que te asentás en la sociedad, teniendo tu espacio propio, vínculos firmes y seguridades. Y yo no digo esto porque haya pasado una mala adolescencia, sino porque hoy la paso mejor que ayer. Hoy discuto menos por boludeces y me río más, aprendí que no hay que hacerse problema por cosas que no vienen al caso. Hoy disfruto tanto de las cosas simples, como de las complicadas sin necesidad de llegar a los extremos de tener que tomar riegos para divertirme. Hoy tengo metas firmes y sé a dónde quiero ir, mi día empieza pensando en un futuro más lejano y más soñado que la fiesta de una noche. Hoy no me hago problemas por apariencias o me dejo llevar por celos adolescentes. Hoy me siento más cómoda hablando con alguien diez años mayor que con alguien dos años menor. Y viendo el contraste me siento mucho, pero mucho, más madura que ayer y puedo asegurar que disfruto mucho más un momento, sin importarme tanto el qué dirán.
Además, ser más grande da más libertades: Puedo elegir la pareja con la que convivir sin prejuicios, manejo mis propios tiempos, elijo mi vestimenta sin quejas y tengo libertad de expresión, respondo por mi misma y me hago cargo de mis actos. Hoy me consideran, aunque todavía es raro decirlo, un adulto y trato de responder a eso.

Sé que, en muchos aspectos sigo conservando mi lado adolescente: en mi vestimenta diaria, mi forma de expresión, mis tipos de salidas y hasta el hecho de tener un blog. Sé que tengo una manera de ser bastante aniñada y que, tal vez, es justamente por eso que me sorprende tanto mi cambio. Creo que esa esencia de mi va a seguir por mucho tiempo más y es difícil que quiera despegarme de esta forma de ser, pero dentro mio, en mi mente, mis pensamientos se enfocan en preocupaciones distintas a las de ayer.

Y me encanta.

5 ¡Comentario!:

Igualo dijo...

Si, en las veredas del presente, esperando nuevas aventuras, y deseando que no terminen, pero con un fuerte pensamiento de expectativa hacia lo nuevo. (vos lo pedis, vos lo tenes) Mientras que otros se autotitulan, un puesto de madurez y el sueño tonto del niño a querer ser mayor, toda mi vida fué distinta, nunca quise ser "mayor". Puesto que esta tonta idea del mayor, aburrido, politico y correcto, nunca me atrajo, ni siquiera con su respeto y sus elegantes motivos de consumo. Asi es que hoy, pienso que no me quiero desprender de mi pensamiento, a el tonto concenso de lo "bueno", ayer fue la religion, hoy son las costumbres de antaño que atentan contra mi pensamiento, el vacio uso de la razon, el vivir con el solo hecho de disfrutar, el egoismo y muchas cosas mas. ¿Felicidad?, yo que se... lo unico que se es que cuando sea feliz, me voy a acercar lo mas posible a ese desconocido. Hoy en contre un compañero de ruta, alguien que este camino desconocido, le es desconocido, pero es el mismo :)

Ari dijo...

Me encantó este post.
Quiero sentirme así, firme en esos aspectos, porque me llega y entiendo el mensaje pero a la hora de compartirlo me delatan los eventos y se funde el ideal de madurez con la realidad diaria.
Dejar de ser adolescente era mi meta añorada, guerra de hormonas y malas experiencias me dejaron cicatrices que quiero tapar. Quiero desterrar los recuerdos de mi inocencia golpeada, pocos pero duros, sembrando así nuevas experiencias gratas.
Siento que di un paso fuera por fin de esa etapa y estoy tomando valor para pisar en la que viene.
Hay que apreder a ser adulto, ya que no es regalo de cumpleaños. Por lo que yo, ya con 22 años debo decir que ansío hacerme dueña pronto de ese sentimiento de libertad.
Como tu amiga me encanta que lo tengas y disfrutes.

Te quiero :)

cds07 dijo...

Igualo: Es que hoy te das cuenta que ser mayor no es ser políticamente correcto, ni aburrido. Los adolescentes creen que los adultos no disfrutan solo porque la mayoría de ellos no disfrutan. Un adulto tiene que conservar las ganas de jugar, de innovar y de descubrir. No tiene por qué dejar de salir, al contrario: Puede salir más.
La única diferencia es que las hormonas ya están bien puestas y que tenés más responsabilidades. (:
Vos sos uno de los principales motivos por los que tengo este cambio raro en mi. Por vos quiero crecer. ♥

Ari: ¡Qué lindo que pases por mi blog! :D Yo creo que vos, justamente vos sos la muestra de madurez: Tenés una vida a tu cargo y yo, en este momento, me siento incapaz de poder hacer una tarea como esa. ¿Sabés lo importante que sos ahora? Yo creo que esta experiencia es la que te va llenando de recuerdos lindos y, para mi, que llegaste a la madurez (incluso en un poder más evolucionado que yo) sin que te dieras cuenta. Te falta caer en la cuenta para disfrutarlo. Yo también te quiero. (:

brak.! dijo...

yo pense que al menos.. esa sensacion de disconformidad con el tiempo.. era algo que teniamos en comun. ¬¬

ahora que sos adulta..
vos me vas a mantener a mi. :D

y me vas a tirar la data..
de como te va yendo. xD

KKAROO dijo...

Me encantó esto!